jueves, 7 de abril de 2016

El sistema de manos de Kodály como ejercicio vocal

Hoy tengo que hacer un calentamiento de voces con el coro con el que últimamente se me ha dado la oportunidad de dirigir (al menos hasta ahora, de forma temporal). Como todavía estoy un poco verde, llevo siempre las cosas preparadas, y pienso de antemano los ejercicios de calentamiento que quiero hacer con ellos.

Uno de los problemas que surge en nuestro coro es la falta de 'empaste' (sí, la palabreja se refiere a cuando todas las voces de una cuerda suena como un uno, un único flujo de sonido) y de afinación. Para ello, primero se me ocurrió trabajar el intervalo de 5ª.  Para ello, lo que hice fue, tomándo como referencia una nota del piano y haciéndola oir, pedirles seguidamente  a una de cuerdas que haga la 5ª inferior, con el propósito de obtener seguridad con la distancia exacta de ese intervalo (en especial para las voces de bajos que al llevar muchas veces la fundamental de las armonías requieren algo más de soltura en esto). El ejercicio fue productivo y prometí que pensaría algo más elaborado para la siguiente semana.

Ese fin de semana tuve el placer de asistir a un curso de formación pedagógica en Sevilla (organizado por Educo Música). Los recursos que uno se lleva de estas experiencias son inestimables, aunque uno nunca sabe en qué contexto o situación lo va a acabar aplicando, como es éste el caso. 

Aquí es donde os voy a hablar del método Kodály. Si bien sus ideas tiene ya un tiempo y han sido asimiladas por otras metodologías posteriores en este mundillo de la pedagogía musical, yo hasta ahora no lo conocia. Así que ha sido una tremendísima suerte y experiencia que alguien me lo enseñara (Polo Vallejo en este caso). ¿Por qué usar este sistema de manos? La idea (al menos en mi cabeza) es un ejercicio en el que se concentren en los saltos interválicos en vez de concentrarse en las notas de la partituras, con un doble objetivo: trabajar la afinación y el empaste: entre cuerdas y dentro de cada cuerda.

Pues bien, la idea de hoy es hacer un calentamiento-ejercicio auditivo con mis compañeros, 
 que va a consistir en ir construyendo una secuencia de acordes  de tres notas con las diferentes cuerdas aplicándo este sistema de gestos o manos. Comenzaré dando la primera nota, y a ver si son capaces de hacer los intervalos ('sin midi previo'). Para ello, primero comenzaré por hacerles cantar al unísono las mismas notas, enseñándoles poco a poco el sistema Kodály. 
 

Por otro lado, es interesante comentar que la típica secuencia de acordes (I-IV-V-I o en su defecto, I-II-V-VI-I) le queda al oído basante escuchada si no tenemos cuidado de distribuir las notas del acorde a la manera más clásica, es decir, siguiendo las reglas del contrapunto.

Aquí no creo que sea tan interesante esta manera de hacer, pues estamos cantando obras renacentistas y estas secuencias, al menos en la disposición del acorde clásica no resulta de interés. ¿Qué hacer entonces? El renacimiento hace uso de quintas y cuartas en la disposición, así que esta es parte de la clave. Usaremos estas quintas junto con los movimientos paralelos y directos. 

 ¿Qué pasará hoy? ¿Cómo serán los resultados? Me encanta la idea de la inteligencia compartida e internet es la herramienta ideal para ello. Igual que yo comparto mis ideas, me gustaría que la gente que me leyese y tuviese algo que aportar, se anime a comentar, ya sea por alguna cosa que pudera mejorar o simplemente para agradecer mi trabajo. Espero que vosotros también os podáis nutrir de estas ideas. ¡Hasta la próxima!


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